Por su ubicación geográfica, el lugar era perfecto para la ilegalidad. La casa estaba situada en medio de una finca de unas 30 hectáreas, rodeada por una frondosa arboleda, en el barrio Los Apóstoles de Tafí Viejo. Eso dificultaba que cualquier persona pudiera notar que allí se fraccionaba, empaquetaba y comercializaba cocaína.

Pero la Policía llevaba varios meses investigando los movimientos de sus moradores. Todo empezó el año pasado, cuando algunos vecinos de los barrios 147 Viviendas, El Sol y Los Apóstoles denunciaron a la familia que habita en el lugar.

En cuanto el Juzgado Federal Nº 2 autorizó a la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) a investigar, éstos entrevistaron a varias personas, entre ellas a padres de jóvenes adictos que se acercaban a comprar droga a esa vivienda. Además, consiguieron pruebas fehacientes de que allí se vendían "bochitas" de cocaína por un valor de $ 50 y de $ 100.

Bolsas con cocaína
Con todas estas pruebas en mano, el juez Federal Nº 2 Fernando Luis Poviña ordenó un allanamiento en la finca "La Pantalena". El mismo se concretó el sábado a la tarde.

Una brigada de la Digedrop llegó al lugar acompañada por personal de la Policía Federal, del Grupo Cero, de la Brigada de Investigaciones y de Infantería. Al notar su presencia, los moradores intentaron huir corriendo hacia distintas direcciones, pero los uniformados rodearon la casa y frustraron la fuga.

Identificaron a todos. Después, revisaron cada rincón de la vivienda. Así se encontraron con la habitación donde depositaban los envoltorios plásticos con la droga.

Según informaron fuentes policiales, había 16 "bochitas", además de una veintena de recortes plásticos cilíndricos que se utilizan para envasar la cocaína.

También secuestraron dos cuchillos y dos trinchetas, todos con restos de droga en sus filos. Incluso hallaron un cuaderno con un listado de nombres, que podría tratarse de una nómina de compradores o de gente que llevaba fiado.

Cuando terminaron de recoger las pruebas, demoraron a una mujer de 40 años, apodada "la gorda", por el delito de comercialización de estupefacientes. Esta persona quedó a disposición del Juzgado Federal Nº 2.

El operativo estuvo supervisado por el director de la Digedrop, comisario principal Fabián Salvatore, el comisario Francisco Juárez y el subcomisario Jorge Nacusse.